4 claves muy prácticas para encontrar tu nicho (por fin!)

Empieza por el principio

Es posible que quieras emprender y estés en un punto en el que todavía ni siquiera sepas qué servicio ofrecer. O quizás tengas ya un negocio consolidado, pero quieras darle una vuelta de tuerca porque las ventas no llegan como deberían.

En cualquier caso, lo primero que tienes que hacer es encontrar tu nicho. No en su acepción más macabra, no.

Me refiero a un segmento de mercado en el que puedas destacar por lo que tú haces.

Te muestro algunos ejemplos de nichos muy currados:

  • Caribay Camacho: «Soy asesora legal en propiedad intelectual y protección de datos, mi misión es ayudarte a cuidar tus creaciones».
  • Laura López: «Quiero ayudarte a darle un empujón a tu negocio de servicios creativos para poder subir tus precios y trabajar con mejores clientes que te permitan disfrutar de tu profesión».
  • Business Craft: «Te ayudamos a transformar tu proyecto creativo en un negocio real y rentable, ser tu propio jefe y poder trabajar desde tu casa o taller, desarrollar tu creatividad, darle rienda suelta a tus sueños y vivir de lo que más te gusta».

Esto, que suena sencillo a simple vista, es una de las cosas más complicadas de conseguir. Si estás esperando que un día la idea te golpee en la cabeza y descubras con claridad y sin esfuerzo cuál es tu nicho, olvídate.

Aunque hay unos pocos afortunados que encuentran su propuesta de valor de forma sencilla, lo más probable es que tú tengas que currártelo un poco más.

Pero tranquila, que para eso estás leyendo este post.

Vamos por partes.

Paso 1: ¿A quién le quieres vender?

Tengas o no tengas claro qué tipo de servicio o producto vas a ofrecer, empieza por especificar a quién le quieres vender.

Es decir, cómo es tu cliente ideal, esa persona con la que te sentirás a gusto trabajando. Esto tampoco es tarea fácil, así que quizá te resulte mejor empezar por definir con qué tipo de cliente NO te gustaría trabajar.

Por ejemplo: yo tengo muy claro que no disfruto trabajando con alguien que:

  • es inmaduro
  • no tiene gusto por la estética
  • el desorden no le molesta en absoluto
  • no tiene interés por las nuevas tecnologías
  • no valora el trabajo bien hecho
  • le importa un bledo el medioambiente
  • es agresivo, poco empático y no sabe escuchar

Además, a lo largo de mi vida me he dado cuenta de que me entiendo mejor trabajando con mujeres que con hombres (salvo honrosas excepciones).

Por lo tanto, si le damos la vuelta, esto me llevaría a definir a mi cliente ideal como:

  • Mujer de 35-55 años.
  • Que disfruta con las cosas bonitas (es decir, los elementos de estética agradable, pulcra y coordinada).
  • Que es creativa (o aprecia la creatividad).
  • Con sentido del orden (no necesariamente organizada, pero que aspira a serlo).
  • Que otorga valor al trabajo bien hecho.
  • Que le preocupa el planeta y está sensibilizada con el cuidado del medioambiente.
  • Que disfruta del movimiento slow.
  • Que tiene un carácter abierto y empático.
  • Que tiene interés en la tecnología y, sin necesariamente ser experta, la utiliza en su día a día.

¿Me sigues?

Paso 2: ¿Qué es lo que vendes?

Si ya tienes un negocio establecido, piensa en qué estás ofreciendo a tus clientes ahora mismo. Haz una lista de todo lo que vendes, incluso si no es lo que te gusta hacer, o crees que no lo haces bien. Esto te dará una idea de lo “generalista” que es tu negocio.

Si aún no has emprendido y no tienes una idea clara de a qué quieres dedicarte, pasa al siguiente punto.

Paso 3: ¿Qué te gusta hacer? ¿qué se te da bien?

Evalúa tus habilidades y tu experiencia. Esto te dará información vital a la hora de elegir tu nicho.

Necesitarás algo más que examinar tu curriculum. Deberás analizar cada aspecto de tu vida y ver qué capacidades tienes, en qué eres realmente buena.

Llegados a este punto, puedo escucharte decir: no soy especial. No puedo aportar nada interesante, nada que merezca la pena. ¡No soy experta en ningún campo!

¡Tonterías! Cada una de nosotras tiene algo que le hace única. No hay dos personas que hayan vivido la misma vida, que hayan pasado por las mismas experiencias, o que hayan tenido la misma educación e intereses. Es decir, no hay dos personas idénticas en el planeta tierra. Así que, querida mía, vete haciéndote a la idea de que sí eres especial y que, por lo tanto, puedes ofrecer algo que otros no pueden.

Para saber cuáles son tus cualidades únicas, sigue este sencillo proceso de 7 pasos.

Paso 4: Vamos al turrón ¿Cómo definir tu nicho?

¡Es hora de hacer un poco de investigación!

Una vez que tengas claras tus cualidades y capacidades, analiza qué áreas de negocio te resultan más atractivas y para las que te sientes mejor preparada. Ten en cuenta también tus habilidades personales en este punto.

Recuerda, hazte estas preguntas:

  • ¿En qué me gusta pensar?
  • ¿Qué es lo que realmente me importa y me apasiona?
  • ¿Qué es lo que me gusta hacer? ¿cómo disfruto pasando mi tiempo?
  • ¿Qué tipo de cosas busco en internet?
  • ¿A qué tipo de perfiles sigo en redes sociales?

Este análisis te dará una idea más clara de por dónde quieres que vayan los tiros.

Por ejemplo:

  • área en la que tienes experiencia o te apasiona y se te da bien: fitness
  • habilidades personales: paciente, empática, te encantan los niños, eres buena enseñando.

Ahora entra en Google y busca combinaciones de esas palabras clave y sus sinónimos.

Por ejemplo: fitness niños, o deporte con niños.

Esto es lo que encontrarás:

Bucea en aquellas entradas que llamen tu atención.

Por ejemplo, deportes para niños que no les gusta el deporte.

Averigua qué tipo de Webs hablan de esta temática, si hay comentaros en sus blogs de padres que tienen esta preocupación. Si este campo tiene la suficiente sustancia como para poder centrarte en él, como para convertirlo en tu nicho.

De esta manera podrás ir investigando y acotando las áreas que más se demandan y que más te atraen.

Busca si hay otros negocios en ese sector, explora qué tipo de servicios ofrecen, echa un vistazo a sus redes sociales y cotillea un poco. Mira qué tipo de seguidores tienen, lee los comentarios…

Todo este proceso te irá aportando luz y te llevará a encontrar el nicho en el que te quieres posicionar como experta.

Siguiendo el ejemplo anterior, no es lo mismo ser una entrenadora de fitness que una entrenadora especializada en fitness para niños que odian el deporte.

Los padres de aquellos niños que se encuentren en esta situación, ¿a quién crees que recurrirán?

Cuéntame, ¿te ha resultado útil este post? ¿cuál ha sido tu proceso para encontrar tu nicho? Te leo en comentarios.