Averigua en qué eres única

Averigua en qué eres experta: 7 pasos para encontrar tus habilidades únicas

Todos tenemos algo grande que ofrecer al mundo, pero nos cuesta hacer auto-análisis para saber de qué se trata

(Extraído y adaptado del libro Riches in the Niches: how to make it big in a small market, de Susan Friedmann)

Una de las tareas más complicadas cuando una está buscando en qué área ofrecer sus servicios (el famoso nicho), es definir nuestras propias habilidades.

En este proceso de auto-análisis todas las personas nos preguntamos desesperadamente ¿en qué narices soy yo buena? ¿qué se me da bien? ¿en qué campos soy yo experta?

Y es difícil porque nuestro perverso yo interior nos susurra al oído (pero, ¿en qué vas a destacar tú, alma de cántaro…? Con todos los expertos que hay ahí fuera, ¿cómo pretendes competir?).

Pues bien, lo primero que debemos hacer es cargarnos a ese yo interior malote que no nos deja pensar con claridad. Una vez resuelto este tema, lo segundo es seguir estos 7 pasos que nos van a ayudar a encontrar esas capacidades únicas que todas tenemos (sííí, las tenemos!!) Nuestras mejores cualidades, nuestros puntos fuertes. Aquello por lo que la gente nos pide ayuda. Aquello que se nos da bien y nos apasiona.

¿Preparada?

7 pasos para definir en qué eres experta:

1. Rescata tu curriculum del fondo del cajón (o del ordenador).

Aunque no sea un inventario completo de tus habilidades, un curriculum actualizado es un excelente punto de partida para saber qué tipo de cosas sabes hacer.

Consejo: además de tu experiencia profesional, incluye todos los pequeños trabajos que has hecho (babysiter, dependienta, monitora de campamento, etc.)

2. Enumera todas tus responsabilidades.

Vete trabajo por trabajo y haz una lista completa de lo que hacías en cada uno. No te limites a poner lo que decía la descripción de tu puesto, escribe lo que realmente hacías. Más de una responsable de marketing se ha visto obligada a ejercer de diseñadora gráfica, y más de una asistente de dirección se ha dedicado a organizar eventos, o gestionar los recursos humanos de su empresa.

3. Establece tus habilidades.

Por cada responsabilidad que has listado en el paso 2, enumera las tres habilidades más importantes que necesitaste para completar esa tarea. No te preocupes si duplicas capacidades – es muy probable que responsabilidades similares requieran habilidades similares.

Por ejemplo: si organizabas las fiestas de Navidad de tu empresa, serás creativa, organizada y tendrás don de gentes.

4. Analiza tus pasiones.

Ahora haz un listado de tus aficiones y de las actividades en las que pasas el tiempo. Analiza qué habilidades conllevan. Te sorprenderá ver el conjunto de aptitudes tan diverso que se va formando en tu lista.

Por ejemplo: si tu hobby es pintar, es probable que seas creativa, habilidosa, concienzuda y tengas mucha paciencia. Si te gusta tocar algún instrumento, seguramente seas sensible, paciente y habilidosa.

5. Analiza toda la información.

Examina tus dos listas de habilidades (las de tu experiencia profesional y las de tus hobbies) y marca aquellas que se repitan. Presta especial atención a aquellas que se repitan con más frecuencia; estas serán tus capacidades más fuertes. Aquellas que se repiten con poca frecuencia son habilidades promedio. Mientras que aquellas que solo aparezcan una vez, probablemente no sean muy fuertes.

Ahora repasa con ojo crítico la lista de esas capacidades que se repiten y haz un resumen de aquellas habilidades que, honestamente, consideres que son tus puntos fuertes.

Vuelve a repasar la lista resultante del paso 6 y haz un resumen de aquellas habilidades que, honestamente, consideres que son tus puntos fuertes.

6. Pide la opinión de amigos, familiares, colegas y ex colegas.

Diles que estás haciendo un ejercicio de desarrollo personal y necesitas que te digan qué tres cosas les vienen a la mente cuando piensan en ti (si no se les ocurren tres, pues una, o dos). Explícales que se trata de analizar tus habilidades, puntos fuertes, cómo te percibe la gente, para qué tipo de cosas la gente recurre a ti, qué creen que se te da bien, etc. En cualquier ámbito (personal, profesional…)

Diles que escriban lo primero que les venga a la mente, sin ponerlo bonito. Que, aunque piensen que no te conocen lo suficiente, da igual. Que no hay respuestas correctas o incorrectas (ni te van a molestar). Pídeles que sean lo más sinceros que puedan, es importante.

Este paso a mí me ayudó muchísimo. Te sorprenderá descubrir la visión que la gente tiene de ti.

Consejo: yo hice este ejercicio por WhatsApp, porque es un medio que a la gente no le da pereza y de esa forma era más fácil que participaran.

7. Combina los datos y sabrás en qué eres experta.

Añade a la lista que has obtenido en el paso 5, la lista que has recopilado de tus familiares y conocidos. Esto debería darte una idea bastante completa de cómo eres y de cómo eres percibida. De en qué áreas eres experta.

Agrupa las habilidades que sean similares, para poder resumir y analizar toda la información.

Por ejemplo: tienes coraje y tienes arrojo entrarían dentro de la misma categoría y se podrían resumir como «Valiente». Con tesón, perseverante y cabezota entrarían dentro de la misma categoría y se podrían resumir como «tenaz y terca».

Utiliza esta información.

Estos datos tan valiosos te ayudarán a reforzar o a darte cuenta de tus habilidades y tus fortalezas y debilidades, junto a tus preferencias laborales: lo que te gusta y lo que no te gusta. Lo que te apasiona y lo que no.

Perfilar tu Identidad como Experta es vital cuando estás en búsqueda de tu nicho. Ahora que sabes en qué eres buena, podrás ir definiendo en qué área quieres aplicar tus habilidades.

¿No sabes cómo seguir? Echa un vistazo a este post para encontrar la ayuda que necesitas en este punto.

¿Eres de las afortunadas que ya lo tiene claro? ¡Bravo! Me hará mucha ilusión que me lo cuentes en comentarios 🙂